Don Blas de Lezo: El "Mediohombre" que Humilló al Imperio Británico en Cartagena de Indias

La historia de la navegación y de las grandes batallas navales está repleta de figuras heroicas, pero pocas resultan tan asombrosas, épicas y rotundas como la del almirante Blas de Lezo. Conocido popularmente por el sobrenombre del "Mediohombre", este marino guipuzcoano defendió los intereses de la Corona española en una época en la que los océanos eran el principal tablero de ajedrez geopolítico mundial. A pesar de contar con un cuerpo castigado por las secuelas de la guerra —tuvo un ojo tuerto, una pierna amputada y un brazo completamente inutilizado—, su mente estratégica permaneció intacta, convirtiéndose en la peor pesadilla de la Marina Real británica.
Para cualquier portal especializado en divulgación histórica o posicionamiento web, rescatar la historia de Blas de Lezo no es solo un ejercicio de justicia histórica; es también una fuente inagotable de relatos de audacia militar. En este extenso artículo analizaremos en profundidad su biografía, desgranaremos la legendaria defensa de Cartagena de Indias frente al almirante inglés que desafió el poder español y descubriremos el legado imperecedero de un hombre cuyo valor superó con creces sus terribles mutilaciones físicas.
- Orígenes y Juventud: El Nacimiento de una Leyenda en Pasajes
- El Calvario Físico: Las Heridas que Forjaron al "Mediohombre"
- Campanadas en el Mediterráneo y el Pacífico: Corsarios y Piratas
- La Guerra de la Oreja de Jenkins: El Preludio del Gran Desastre Inglés
- La Batalla de Cartagena de Indias: El Triunfo de la Estrategia sobre el Número
- Anécdotas de un Carácter Indomable: El Mito Popular
- Muerte Injusta y Desaparición de sus Restos Mortales
- El Homenaje Moderno: De los Navíos de la Armada a los Museos
- Libros y Lecturas Recomendadas sobre Blas de Lezo
- Vídeo recomendado
- Preguntas Frecuentes sobre la Historia de Don Blas de Lezo (FAQ)
Orígenes y Juventud: El Nacimiento de una Leyenda en Pasajes
Para entender la forja de este mito, debemos viajar a finales del siglo XVII al norte de la península ibérica. El nacimiento de Blas de Lezo tuvo lugar el 3 de febrero de 1689 en el municipio portuario de Pasajes, situado en Guipúzcoa. Su entorno familiar estaba profundamente ligado a la mar, lo que influyó de manera decisiva en su vocación temprana.
Raíces Familiares y Educación
Registrado oficialmente bajo el nombre completo de Blas Fernando de Lezo y Pacheco, el joven creció en el seno de una familia noble de marinos y militares. Sus padres fueron Pedro de Lezo y Agustina de Olavarrieta. Por esta razón, en múltiples documentos históricos oficiales se le cita con su nombre completo como Don Blas de Lezo y Olavarrieta.

Educado en un entorno donde el marisqueo, el comercio marítimo y la defensa naval eran el pan de cada día, el joven Blas recibió una educación esmerada en un colegio de Francia. Dada la proximidad de su tierra natal con el país vecino y el bilingüismo de la zona costera, algunos investigadores debaten sobre el uso del euskera por parte de Blas de Lezo en su ámbito más privado o familiar, integrando su fuerte identidad vasca con un servicio inquebrantable a la monarquía hispánica.

El Ingreso en la Marina Real Francesa
En el año 1701, tras la muerte sin descendencia del rey Carlos II de España, estalló la Guerra de Sucesión Española, un conflicto internacional que enfrentó a los Borbones y a los Austrias por el trono de Madrid. Dado que la Francia de Luis XIV apoyaba al candidato borbónico (el futuro Felipe V), el joven guipuzcoano, con apenas doce años, ingresó como guardiamarina en la armada francesa, que operaba de manera conjunta con los efectivos españoles para frenar el empuje de las flotas anglo-holandesas.

El Calvario Físico: Las Heridas que Forjaron al "Mediohombre"
Si hay un elemento que define la mitología popular en torno al general Blas de Lezo, es el asombroso rosario de amputaciones y lesiones de guerra que sufrió antes de cumplir los treinta años. Cada una de sus cicatrices fue el resultado directo de su bautismo de fuego en diferentes escenarios europeos.
La Batalla de Vélez-Málaga y la Pérdida de la Pierna
El primer gran hito de la biografía de Blas de Lezo se escribió en 1704, durante la batalla naval de Vélez-Málaga, el combate en el mar más importante de toda la Guerra de Sucesión. Una bala de cañón de la flota anglo-holandesa impactó de lleno en su pierna izquierda, destrozándole la articulación por debajo de la rodilla.

El joven guardiamarina fue operado a bordo del navío sin anestesia, soportando la amputación de la extremidad con una entereza que asombró a sus propios superiores. Debido a esta grave lesión, comenzó a utilizar una rudimentaria prótesis de madera, ganándose entre sus tripulaciones el apelativo cariñoso pero rotundo de Blas de Lezo, el almirante "Patapalo".
[Batalla de Vélez-Málaga (1704)] ➔ Pérdida de la pierna izquierda (15 años)
[Asedio de Tolón (1707)] ➔ Pérdida del ojo izquierdo (18 años)
[Asedio de Barcelona (1714)] ➔ Inutilización del brazo derecho (25 años)
El Ojo de Tolón y el Brazo de Barcelona
Lejos de retirarse del servicio activo para disfrutar de una cómoda pensión en la corte, el marino solicitó de inmediato regresar a la primera línea de combate. Sus deseos fueron concedidos y en 1707, durante la defensa de la base naval de Tolón contra las fuerzas aliadas del general Stanhope, una esquirla de metralla provocada por el impacto de un proyectil en la fortificación le reventó el ojo izquierdo, dejándolo tuerto de por vida.

El destino volvió a cebarse con su físico en 1714, durante el asedio final de Barcelona. Mientras lideraba el abordaje de un buque enemigo, una ráfaga de mosquetería le alcanzó el brazo derecho, seccionándole los tendones y dejando el miembro completamente inerte y colgado. Con apenas 25 años, el joven marino se había convertido en un auténtico tullido de guerra: le faltaba una pierna, no veía por un ojo y tenía un brazo paralizado. Fue a partir de este cúmulo de infortunas físicas cuando el ingenio popular y sus enemigos comenzaron a llamarle de forma definitiva el "Mediohombre".

Campanadas en el Mediterráneo y el Pacífico: Corsarios y Piratas
Una vez consolidada la dinastía de los Borbones en España, las hazañas navales del almirante Blas de Lezo se desplazaron hacia la limpieza de las rutas comerciales y la erradicación de la piratería internacional, demostrando que su capacidad estratégica superaba con creces cualquier limitación física.

El Control del Mar de Liguria y el Desafío Genovés
Tras ser ascendido a capitán de fragata por sus méritos de guerra, se le encomendó la misión de hostigar a los barcos de la alianza anglo-austriaca en el Mediterráneo. Mediante tácticas de guerra de guerrillas naval, capturó decenas de navíos enemigos gracias a la velocidad de sus maniobras.
Uno de los episodios más recordados de esta etapa ocurrió cuando la República de Génova retuvo de manera indebida unos fondos pertenecientes a la Corona española. Recibiendo el mando de una escuadra, el marino se presentó ante el mismísimo puerto genovés y amenazó con bombardear la ciudad hasta reducirla a cenizas si no se abonaba de inmediato el dinero adeudado. Ante la firmeza de su carácter, las autoridades italianas pagaron la cantidad íntegra de inmediato.

La Limpieza del Mar del Sur: De Perú a las Costas del Pacífico
En 1720, el marino cruzó el cabo de Hornos para asumir el mando de la escuadra del mar del Sur, cuya misión principal era proteger el Virreinato del Perú del acoso constante de los corsarios ingleses y holandeses.
| Periodo de Servicio | Destino Principal | Misión Estratégica |
| 1701 - 1715 | Mar Mediterráneo | Guerra de Sucesión / Combate anglo-francés |
| 1720 - 1730 | Océano Pacífico (Perú) | Limpieza de piratería y defensa de rutas de la plata |
| 1732 - 1734 | Norte de África (Orán) | Reconquista de plazas y combate al corso berberisco |
| 1737 - 1741 | Mar Caribe (Cartagena) | Defensa del frente americano frente a la Royal Navy |
Durante su estancia en el Pacífico, restableció el orden en el comercio marítimo, apresó numerosos barcos comandados por piratas y optimizó las defensas portuarias del Callao. Fue en esta etapa donde su fama de militar incorruptible, estricto y profundamente eficaz se extendió por todos los dominios de ultramar.

La Guerra de la Oreja de Jenkins: El Preludio del Gran Desastre Inglés
A finales de la década de 1730, las tensiones comerciales entre el Imperio Español y el Imperio Británico alcanzaron su punto de máxima fricción. Gran Bretaña ansiaba romper el monopolio comercial que España mantenía sobre sus colonias americanas. La chispa que encendió el conflicto fue el apresamiento del contrabandista inglés Robert Jenkins por parte de un guardacostas español, quien de un sablazo le cortó una oreja mientras le decía: "Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve". Este incidente menor fue utilizado por el Parlamento de Londres para declarar formalmente la guerra en 1739, un conflicto conocido históricamente como la Guerra de la Oreja de Jenkins.

Gran Bretaña preparó la mayor fuerza militar de invasión anfibia que el mundo había visto hasta entonces, una flota de dimensiones colosales que solo sería superada siglos más tarde por el desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. El objetivo principal de esta armada era capturar la joya de la corona del Caribe español: la inexpugnable plaza fortificada de Cartagena de Indias (en la actual Colombia).

La Batalla de Cartagena de Indias: El Triunfo de la Estrategia sobre el Número
La célebre batalla de Blas de Lezo en Cartagena de Indias en el año 741 constituye, sin lugar a dudas, uno de los capítulos más humillantes de la historia militar de la Gran Bretaña y el cénit de la genialidad táctica de las armas españolas.
El Desequilibrio de Fuerzas entre Ambos Bandos
Para comprender la magnitud de la hazaña liderada por el marino guipuzcoano, es imprescindible poner en cifras los recursos con los que contaba cada bando en aquel estrecho escenario caribeño:
- La Armada Británica: Liderada por el altivo almirante Edward Vernon, constaba de 186 barcos (entre navíos de línea, fragatas y buques de transporte) y un ejército de invasión compuesto por más de 27.000 hombres, que incluía tropas regulares británicas, infantería de marina y contingentes de colonos norteamericanos de Virginia (entre los que se encontraba Lawrence Washington, hermano de George Washington).

- La Defensa Española: El almirante español, coordinado a duras penas con el virrey Sebastián de Eslava, disponía únicamente de 6 navíos de línea y una guarnición militar de apenas 3.000 hombres, reforzada por milicias locales e indígenas flecheros de la región.
La desproporción era tan abismal (casi de diez contra uno) que en Inglaterra se daba la victoria por sentada antes siquiera de que comenzaran los combates en el Caribe.

La Táctica del Encamisado y el Error de las Escalas
Edward Vernon comenzó el asedio destruyendo sistemáticamente los castillos exteriores que protegían la entrada de la bahía (Bocachica). Ante la abrumadora superioridad artillera de los buques ingleses, el marino español tomó una decisión drástica pero necesaria: ordenó hundir sus propios navíos de línea de forma transversal en los canales de acceso para taponar la entrada del puerto y obligar a los británicos a combatir en tierra firme.

El momento crítico del asedio se vivió en los muros del Castillo de San Felipe de Barajas. Sabiendo que los ingleses planearían un asalto nocturno escalando los muros, el ingenioso marino envió a falsos desertores para que proporcionaran mapas e información errónea a las fuerzas enemigas. Además, ordenó cavar un foso profundo al pie de las murallas durante la noche anterior al ataque.

Cuando las tropas británicas se lanzaron al asalto amparadas por la oscuridad, descubrieron con horror que sus escalas de asedio eran demasiado cortas debido al foso recién excavado. Inmovilizados al pie de la muralla y sin poder subir, los soldados ingleses se convirtieron en un blanco fácil para los mosqueteros españoles. Al amanecer, una carga de bayoneta ordenada por el comandante español desbandó por completo a las fuerzas invasoras, sembrando el pánico en las filas enemigas.
[Estrategia Invasora Inglesa] ➔ Ataque frontal masivo anfibia con 186 barcos.
[Contramedida de Blas de Lezo] ➔ Hundimiento de barcos en canales + Excavación nocturna de fosos.
[Resultado] ➔ Escalas inglesas cortas, masacre al pie del muro y retirada masiva.
La Humillación de las Monedas Conmemorativas
El exceso de confianza del almirante inglés Vernon antes de la retirada final provocó una de las anécdotas más ridículas de la historia de la numismática. Tan seguro estaba de su victoria que envió un correo rápido a Londres anunciando la toma de Cartagena de Indias. Las autoridades británicas, entusiasmadas, ordenaron acuñar miles de monedas conmemorativas de bronce donde se mostraba al marino español arrodillado en el suelo, entregando su espada al triunfante almirante inglés, bajo la leyenda: "El orgullo español humillado por Vernon".

Cuando las noticias del desastre real llegaron a Londres semanas más tarde, el rey Jorge II ordenó confiscar y destruir todas las monedas acuñadas, prohibiendo además por decreto real que cualquier cronista escribiera o mencionara una sola palabra sobre la desastrosa derrota militar sufrida en el Caribe.

Anécdotas de un Carácter Indomable: El Mito Popular
La personalidad del marino guipuzcoano era tan afilada y directa como su espada. El folclore popular ha conservado multitud de frases lapidarias atribuidas a su persona, la mayoría de ellas dirigidas a mofarse de sus enemigos ingleses o de sus superiores burócratas.
La Escatología como Arma Diplomática
Entre las leyendas populares más extendidas en la red y en la tradición naval se encuentra la famosa chanza de Blas de Lezo sobre orinar en dirección al territorio enemigo. Se dice que el marino, harto de las constantes provocaciones coloniales británicas, solía comentar que todo buen español debería siempre mear mirando hacia Inglaterra, una expresión ordinaria pero representativa del profundo desprecio que sentía hacia los eternos rivales de la Corona. Aunque este tipo de expresiones rozan el mito popular, ilustran a la perfección el perfil de un militar curtido en la cubierta de los barcos y alejado de las finuras diplomáticas de las cortes reales.

Muerte Injusta y Desaparición de sus Restos Mortales
A pesar de haber salvado el Imperio Español en América y haber asegurado el control de las rutas del Caribe durante varias décadas más, el final del marino estuvo teñido de tragedia, olvido y miseria institucional.
El Fallecimiento en la Cartagena Asediada
La victoria en Cartagena de Indias pasó una factura fatal a la mermada salud del héroe. Las miles de bajas acumuladas durante el asedio provocaron una terrible epidemia de peste bubónica y tifus debido a la acumulación de cadáveres insepultos en las aguas estancadas de la bahía.

Debilitado por sus antiguas heridas y contagiado por las fiebres de la epidemia, el fallecimiento de Blas de Lezo ocurrió el 7 de septiembre de 1741 en la misma ciudad que había defendido con su vida. El gran estratega naval moría en la más absoluta indigencia y desatendido por las autoridades locales debido a sus constantes disputas políticas con el virrey Eslava, quien intentó atribuirse ante el rey todo el mérito de la victoria militar.
El cuerpo del almirante fue sepultado en una fosa común en una localización desconocida de Cartagena de Indias. A día de hoy, sus restos mortales siguen sin ser localizados con precisión arqueológica.

Su Descendencia y el Reconocimiento Tardío
A pesar del olvido inicial por parte de la Corona, su viuda, una aristócrata de origen criollo llamada Josefa de Locatelli, luchó durante años para restituir el honor de la familia. Los hijos de Blas de Lezo, entre los que destacó su primogénito Blas Fernando de Lezo y Pacheco (quien heredó el título de Marqués de Ovieco concedido póstumamente a su padre), lograron que la historia recordara finalmente la colosal gesta del marino guipuzcoano.

Durante siglos, la figura del héroe permaneció inexplicablemente arrumbada en los libros de texto, pero las últimas décadas han vivido un auténtico resurgimiento del interés por su biografía, tanto a nivel militar como sociocultural.
Los Buques de la Armada Española
La Armada Española ha honrado de manera constante el nombre del almirante bautizando a varios de sus buques más avanzados con su denominación. En el siglo XX, el destructor D65 Blas de Lezo patrulló las aguas españolas sirviendo como escuela de oficiales.
En la actualidad, el máximo exponente de este reconocimiento es la fragata de combate Blas de Lezo F103, una de las unidades más modernas y tecnológicamente avanzadas de la flota de la Armada, equipada con el sistema de combate Aegis de última generación. La tripulación de la fragata F103 porta con orgullo en su escudo de armas las siluetas que recuerdan la mítica defensa del Caribe.

Para los apasionados de la historia naval que busquen sumergirse en la documentación original de la época, el Museo Naval de Madrid custodia maquetas de sus barcos, diarios de navegación originales y algunos de los pocos retratos fieles que se conservan del almirante. Asimismo, ciudades como Madrid, Cádiz, Cartagena de Indias y San Sebastián cuentan hoy con imponentes estatuas de bronce que recuerdan la efigie del héroe con su pata de palo y su parche en el ojo, devolviendo al imaginario público el lugar de honor que merece.

Libros y Lecturas Recomendadas sobre Blas de Lezo
Si deseas profundizar en las tácticas navales del siglo XVIII, la Guerra de la Oreja de Jenkins o los detalles íntimos de la vida del almirante guipuzcoano, te sugerimos consultar las siguientes obras de referencia:
- "El día que España derrotó a Inglaterra" – Pablo Victoria: Una reconstrucción documental impecable sobre el asedio de Cartagena de Indias basada en las cartas y diarios de guerra de los propios protagonistas.
- "El valor de Mediohombre" – Alber Vázquez: Una novela histórica trepidante que retrata con un ritmo ágil, épico y descarnado el sufrimiento físico y la agudeza mental del militar vasco.
- "Blas de Lezo: El almirante indomable" – José Antonio Crespo: Un ensayo biográfico riguroso que analiza su trayectoria militar desde sus inicios en la Guerra de Sucesión hasta su injusto final en América.
- "La última batalla de Blas de Lezo": Diversos estudios monográficos editados por el Ministerio de Defensa que examinan de manera pormenorizada los planos arqueológicos y las actas del consejo de guerra del año 1741.
Vídeo recomendado
Preguntas Frecuentes sobre la Historia de Don Blas de Lezo (FAQ)
A continuación, resolvemos las dudas más comunes y los detalles tácticos en torno a la biografía del célebre almirante español.
¿Por qué llamaban a Blas de Lezo "El Mediohombre"?
Recibió ese apodo debido a las severas amputaciones y heridas que sufrió en combate durante su juventud. A los 25 años ya había perdido la pierna izquierda por debajo de la rodilla, el ojo izquierdo por culpa de una esquirla de metralla y tenía el brazo derecho completamente paralizado por un impacto de mosquete.
¿Cuál fue la batalla más importante de Blas de Lezo?
Su mayor hazaña militar fue la defensa de Cartagena de Indias en 1741. Al mando de solo 6 navíos y 3.000 hombres, logró derrotar e infligir una humillante retirada a la colosal flota británica del almirante Edward Vernon, que contaba con 186 barcos y más de 27.000 soldados.
¿Qué ingeniosa táctica utilizó para defender el Castillo de San Felipe?
El almirante ordenó excavar un profundo foso oculto al pie de las murallas del castillo justo la noche antes del asalto inglés. Gracias a este movimiento estratégico, las escalas de asalto que los británicos habían fabricado quedaron demasiado cortas, dejándolos expuestos e indefensos ante los defensores españoles.
¿Es cierta la historia de las monedas conmemorativas inglesas?
Sí, es totalmente verídica. El almirante Vernon envió noticias prematuras de victoria a Londres. Convencidos de su éxito, las autoridades británicas acuñaron monedas donde aparecía Blas de Lezo arrodillado frente a Vernon. Tras confirmarse el desastre de la invasión, el rey Jorge II ordenó retirar y destruir todas las piezas.
¿Dónde está enterrado actualmente el almirante?
Se desconoce el paradero exacto de sus restos mortales. Tras fallecer a causa de las fiebres epidémicas semanas después del asedio de 1741, fue enterrado en una fosa común en Cartagena de Indias. A día de hoy, su tumba precisa sigue siendo uno de los grandes misterios de la arqueología naval.
¿De dónde procede la rivalidad de Blas de Lezo con los moros y corsarios?
Antes de su gran campaña americana, ejerció como jefe de la escuadra naval del Mediterráneo, donde combatió ferozmente la piratería berberisca. Su éxito más sonado en este frente fue la reconquista de Orán en 1732, donde las fuerzas de don Blas de Lezo contra los moros y argelinos demostraron la superioridad táctica de las escuadras hispánicas en el norte de África.
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