Guerra de la Convención: La Lucha Monárquica contra la Revolución y la Encrucijada de los Pirineos
El tramo final del siglo XVIII contempló la conmoción más violenta de la Edad Moderna europea: el estallido de la Revolución Francesa de 1789 y el posterior ajusticiamiento en la guillotina del rey Luis XVI en enero de 1793. Este regicidio quebró de golpe los equilibrios diplomáticos vigentes desde la implantación de los Pactos de Familia entre las ramas hispana y francesa de la dinastía Borbón. Frente al empuje radical de la República Francesa, la Monarquía Hispánica de Carlos IV se integró en la Primera Coalición internacional, dando inicio a un sangriento conflicto armado que la historiografía ha bautizado bajo diversas denominaciones: la guerra de la Convención, la guerra de los Pirineos, la guerra del Rosellón o, en el ámbito historiográfico catalán, la guerra grande (Guerra Gran).
Analizar en profundidad este choque bélico desarrollado entre 1793 y 1795 resulta imprescindible para comprender el colapso financiero de la Hacienda de Carlos IV, la fulgurante ascensión política de Manuel Godoy y las tensiones institucionales entre el poder central de la corte madrileña y las realidades forales del norte peninsular. A lo largo de esta exhaustiva investigación académica, examinaremos los desencadenantes ideológicos del conflicto, la brillante e inicial campaña invasora en suelo galo, el estancamiento defensivo, el desarrollo militar en los dos grandes frentes peninsulares y las trascendentales consecuencias políticas consagradas en la Paz de Basilea.
- Las Causas Geopolíticas e Ideológicas: El Estallido de la Guerra en 1793
- El Frente Oriental: La Campaña del Rosellón y la Guerra Grande
- El Frente Occidental: La Guerra en el País Vasco y Navarra
- La Paz de Basilea (1795): La Diplomacia de Godoy y el Giro Diplomático
- Síntesis Histórica: Cronología del Conflicto Peninsular (1793–1795)
- Libros y Lecturas Recomendadas sobre la Guerra de la Convención
- Vídeo recomendado
- Preguntas Frecuentes sobre la Guerra de la Convención (FAQ)
Las Causas Geopolíticas e Ideológicas: El Estallido de la Guerra en 1793
El detonante directo del choque entre Madrid y París estuvo estrechamente vinculado a la radicalización del régimen revolucionario francés tras la abolición de la monarquía y la proclamación de la I República por la Convención Nacional en septiembre de 1792.
De la Neutralidad Cautelosa a la Cruzada de la Fe
En un primer momento, la diplomacia española dirigida por el conde de Floridablanca intentó establecer un «cordón sanitario» en los Pirineos para impedir la propagación de las ideas revolucionarias, censurando la prensa y fiscalizando la presencia de residentes extranjeros. La posterior llegada al poder del conde de Aranda favoreció una postura de prudente neutralidad frente a los acontecimientos internos de París.
Sin embargo, el nombramiento a finales de 1792 del joven oficial Manuel Godoy como primer secretario de Estado alteró radicalmente la estrategia de la Corona. Tras la ejecución de Luis XVI el 21 de enero de 1793, los esfuerzos diplomáticos de Godoy por salvar la vida del monarca francés se revelaron infructuosos. La Convención Nacional francesa declaró formalmente la guerra a España el 7 de marzo de 1793, decisión a la que Carlos IV respondió el 23 de marzo con un manifiesto fundado en la defensa de la Religión, la Monarquía y la Patria.
De este modo, la entrada de España en la guerra de la Convención en 1793 fue presentada ante la opinión pública como una auténtica «guerra santa» o cruzada contra el ateísmo jacobino. El estamento eclesiástico movilizó masivamente a la población civil a través del púlpito, calificando a los ejércitos revolucionarios de fuerzas del anticristo que amenazaban la fe y las tradiciones seculares del reino.
El Frente Oriental: La Campaña del Rosellón y la Guerra Grande
El desarrollo de las operaciones militares se dividió en dos grandes teatros geográficos separados por la imponente cadena montañosa pirenaica: el frente oriental (Cataluña y el Rosellón) y el frente occidental (el País Vasco y Navarra).
Las Victorias Iniciales del General Antonio Ricardos (1793)
En el teatro oriental, conocido históricamente como la guerra del Rosellón, las tropas de la Monarquía Hispánica asumieron la iniciativa táctica en la primavera de 1793 bajo el mando supremo del experimentado general Antonio Ricardos.
Al frente de un ejército de unos 15.000 hombres respaldado por refuerzos portugueses, el general Ricardos cruzó la frontera por la vía de Le Perthus y logró una brillante secuencia de triunfos bélicos:
Toma de Arles-sur-Tech y Céret (Abril de 1793): Desarticulación inicial de las guarniciones fronterizas francesas.
Batalla de Mas Deu (19 de Mayo de 1793): Rotunda victoria táctica española sobre las fuerzas del general Dagobert, que abrió el camino hacia la capital del departamento, Perpiñán.
Batalla de Truillas (22 de Septiembre de 1793): Constituyó el combate más sangriento y la mayor victoria española de la campaña. Ricardos infligió más de 6.000 bajas al Ejército de los Pirineos Orientales francés comandado por el general d'Aoust.
A pesar de estas victorias en el campo de batalla, la falta de pertrechos, el rigor del invierno y la incapacidad de la logística madrileña para suministrar refuerzos impidieron la conquista definitiva de Perpiñán.
La Contraofensiva Francesa y la Contienda en Suelo Catalán (1794–1795)
La muerte prematura del general Ricardos en Madrid en marzo de 1794, sumada al decreto de levée en masse (leva masiva) promulgado por la Convención en París, alteró de forma irreversible el equilibrio de fuerzas. El gobierno revolucionario destinó al brillante general Jacques François Dugommier al mando del Ejército de los Pirineos Orientales.
Dugommier expulsó a las castigadas tropas hispanas del Rosellón y cruzó la frontera pirenaica invadiendo el territorio catalán. En la trágica Batalla de la Montaña Negra (noviembre de 1794), en la que murieron ambos comandantes en jefe —tanto Dugommier como el general español Conde de la Unión—, el frente defensivo del Empordà colapsó por completo.
La posterior rendición del inexpugnable Castillo de San Fernando de Figueres en noviembre de 1794 entregó a las fuerzas francesas una de las fortalezas más modernas de Europa. Ante la amenaza que se cernía sobre Gerona y Barcelona, las instituciones catalanas resucitaron la institución tradicional del Somatén e impulsaron la creación de miqueletes para organizar la resistencia popular contra el invasor en el marco de la guerra grande.
De forma paralela a los combates en el área oriental, las provincias septentrionales del Cantábrico y la comarca pirenaica navarra se convirtieron en un escenario de extrema tensión militar y política. El análisis de las operaciones desarrolladas en esta zona revela la complejidad de la guerra de la Convención en el País Vasco y la encarnizada resistencia experimentada durante la guerra de la Convención en Navarra.
El sector navarro de la frontera fue encomendado inicialmente al capitán general de Navarra, el marqués de San Simon, y posteriormente al general Ventura Caro. El objetivo táctico en este sector residía en neutralizar las incursiones enemigas a través de los puertos de montaña y proteger el valle del Baztán y la ruta estratégica hacia Pamplona.
Durante los primeros meses del conflicto, las tropas españolas y los voluntarios locales lograron sostener con éxito las posiciones fronterizas en la guerra de la Convención en Navarra:
Acciones de Valcarlos y Château-Pignon (Junio de 1793): Las fuerzas del general Ventura Caro tomaron el estratégico puesto fortificado de Château-Pignon en suelo francés, asegurando temporalmente el control de los pasos del alto Pirineo.
La Defensa del Valle del Baztán (1794): Durante más de un año, los campesinos navarros organizados en compañías de paisanos armados (los conocidos como migueletes navarros) contuvieron las arremetidas del Ejército de los Pirineos Occidentales francés.
Sin embargo, en el verano de 1794, la masiva ofensiva francesa dirigida por el general Bonaventure Moncey logró desbordar la línea defensiva del Baztán en la batalla de Elizondo (julio de 1794). Tras la ocupación gala del valle, las tropas revolucionarias avanzaron hacia el sur, amenazando la cuenca de Pamplona y obligando a las autoridades de Navarra a movilizar todos sus recursos defensivos para evitar el sitio de la capital del reino.
La Invasión Francesa de las Provincias Vascongadas (1794–1795)
La evolución militar de la guerra de la Convención en el País Vasco revistió una especial gravedad institucional. En el verano de 1794, las divisiones del general Moncey penetraron a través de la frontera del Bidasoa, desatando una profunda crisis política y militar en el Señorío de Bizkaia, Álava y la Provincia de Gipuzkoa.
El desarrollo de la campaña en territorio vasco se caracterizó por una secuencia de reveses militares para las armas españolas:
- La Capitulación de Hondarribia (1 de Agosto de 1894): La inexpugnable plaza fuerte fronteriza se rindió a las vanguardias de la «Columna Infernal» francesa mandada por Théophile de La Tour d'Auvergne prácticamente sin disparar un solo cañón, hecho que desató sospechas de traición en la corte de Madrid.
- La Caída de San Sebastián (3 de Agosto de 1894): Ante el rápido avance enemigo, el gobernador militar de la plaza y las autoridades locales capitularon. Un sector de la burguesía y de los representantes forales guipuzcoanos, encabezados por los diputados Joaquín María de Echeverría y José Fernando de Echave, se reunió en la Junta de Getaria e intentó negociar con los representantes de la Convención (Pinet y Cavaignac) un estatus de independencia o protectorado para Gipuzkoa separado de la Monarquía Hispánica.
- La Ocupación de Bilbao y Vitoria (1795): Lejos de respetar las instituciones forales, los comisionados jacobinos encarcelaron a los diputados guipuzcoanos e impusieron un régimen militar de ocupación. En el verano de 1795, el ejército de Moncey reanudó su avance hacia el oeste, conquistando Bilbao en julio de 1795 y ocupando Vitoria, preparando la invasión de la meseta castellana a través de Miranda de Ebro.
El Drama Institucional de las Provincias Forales: La invasión de Gipuzkoa y Bizkaia generó un tenso debate historiográfico. Mientras que la corte de Carlos IV acusó a las elites guipuzcoanas de felónas y traidoras a la patria por el episodio de la Junta de Getaria, las investigaciones contemporáneas demuestran que las autoridades forales intentaron pragmáticamente salvar su fuero local ante la incapacidad manifiesta del ejército regular español para defender sus fronteras.
La Paz de Basilea (1795): La Diplomacia de Godoy y el Giro Diplomático
Con las tropas francesas ocupando Bilbao, Vitoria, parte de Cataluña y amenazando Pamplona y la cuenca del Duero, la situación militar de la Monarquía Hispánica se volvió insostenible. La bancarrota de la Hacienda real, castigada por los ingentes gastos de la contienda y el colapso del comercio con América, forzó a Manuel Godoy a acelerar los contactos diplomáticos secretos con el gobierno del Directorio francés en la ciudad suiza de Basilea.
El 22 de julio de 1795 se firmó el emblemático Tratado de Paz de Basilea entre los representantes diplomáticos de ambos Estados (Domingo de Iriarte por España y François Barthélemy por Francia).
Las Cláusulas del Tratado y sus Consecuencias Políticas
Las estipulaciones pactadas en la Paz de Basilea incluyeron las siguientes resoluciones principales:
- Evacuación de la Península Ibérica: La República Francesa devolvió a la Corona española todos los territorios ocupados durante la contienda al sur de los Pirineos (las provincias vascas, el norte de Navarra y las comarcas catalanas del Empordà y la Cerdaña).
- Cesión Colonial en Ultramar: En contrapartida por la retirada militar de suelo peninsular, España cedió a Francia la titularidad de su dos terceras partes de la isla de La Española en el Caribe (la colonia de Santo Domingo).
- Normalización Comercial y Diplomática: Se restablecieron las relaciones diplomáticas y los intercambios comerciales entre ambas naciones, acordándose la liberación inmediata de los prisioneros de guerra de ambos bandos.
El éxito de la negociación diplomática fue recibido con enorme alivio en la corte de Madrid. Un agradecido rey Carlos IV otorgó a Manuel Godoy el título de Príncipe de la Paz, una dignidad nobiliaria inédita que consagró la hegemonía absoluta del valido en la gobernación del Estado.
Sin embargo, el fin de la guerra de los Pirineos representó un giro copernicano en la política exterior española. Apenas un año después, mediante la firma del Tratado de San Ildefonso (1796), la España absolutista firmó una alianza defensiva y ofensiva con la Francia revolucionaria, pasando a combatir codo a codo con el antiguo enemigo jacobino frente al Reino Unido de Gran Bretaña.
Síntesis Histórica: Cronología del Conflicto Peninsular (1793–1795)
Para ofrecer una visión de conjunto sobre el desarrollo cronológico, las grandes batallas y las decisiones diplomáticas que vertebraron la contienda, se presenta la siguiente síntesis documental:
| Marco Temporal | Evento Histórico Capital | Relevancia Táctica e Institucional |
| 21 de Enero de 1793 | Ejecución de Luis XVI en París | Ruptura definitiva de los Pactos de Familia entre la casa de Borbón. |
| 7 de Marzo de 1793 | Declaración de guerra de la Convención | Inicio de las hostilidades abiertas entre la I República y España. |
| 19 de Mayo de 1793 | Batalla de Mas Deu (Rosellón) | Primera gran victoria del ejército español mandado por Antonio Ricardos. |
| 22 de Septiembre de 1793 | Batalla de Truillas | Victoria decisiva de Ricardos; máximo avance español en suelo francés. |
| Marzo – Julio de 1794 | Contraofensiva de Dugommier | Recuperación gala del Rosellón y penetración militar en el Empordà. |
| Julio – Agosto de 1794 | Ofensiva de Moncey en el Cantábrico | Caída del Valle del Baztán y capitulación de Hondarribia y San Sebastián. |
| 20 de Noviembre de 1794 | Batalla de la Montaña Negra | Fallecimiento de Dugommier y del Conde de la Unión; colapso del frente catalán. |
| Julio de 1795 | Conquista de Bilbao y Vitoria | Avance del ejército francés de Moncey hasta el río Ebro. |
| 22 de Julio de 1795 | Firma del Tratado de Basilea | Cese de las hostilidades y retirada francesa a cambio de Santo Domingo. |
Libros y Lecturas Recomendadas sobre la Guerra de la Convención
Para aquellos historiadores, académicos, estudiantes o apasionados de la investigación histórica que deseen profundizar con absoluto rigor documental en las fuentes primarias sobre el impacto militar, político e ideológico de este periodo, sugerimos consultar la siguiente selección bibliográfica de referencia obligatoria:
- "La Guerra de la Convención en España (1793-1795)" – Emilio La Parra López: Obra fundamental del célebre historiador alicantino que analiza con un rigor documental insuperable el clima ideológico, la movilización eclesiástica y el ascenso de Godoy tras la firma de la Paz de Basilea.
- "La Guerra Gran (1793-1795): El impacto de la Revolución Francesa en Cataluña" – Josep Fontana: Un soberbio estudio de historia social y política que examina las repercusiones de la invasión en el Principado de Cataluña, la respuesta del campesinado y la reorganización de las milicias populares.
- "El País Vasco y la Guerra de la Convención" – Pedro José Gómez Gómez: Un análisis imprescindible sobre el desarrollo de las operaciones militares en el frente occidental, la capitulación de Guipúzcoa y la controvertida actuación de la Junta de Getaria.
- "Navarra en la Guerra de la Convención: Repercusiones políticas e institucionales" – Francisco Miranda Rubio: Obra monográfica de referencia sobre la defensa de la frontera pirenaica navarra, la actuación de los paisanos armados del Baztán y el impacto económico en las arcas del reino navarro.
Vídeo recomendado
Preguntas Frecuentes sobre la Guerra de la Convención (FAQ)
A continuación, resolvemos las dudas más frecuentes, precisiones institucionales y datos historiográficos que explican el desarrollo de la Guerra de la Convención.
1. ¿Qué otros nombres recibe en la historiografía la Guerra de la Convención?
Al revisar los textos historiográficos sobre este conflicto, descubrimos que la guerra de la convención es denominada también como la guerra de los pirineos (por el frente geográfico de operaciones), la guerra del rosellón (en referencia a la campaña militar oriental) o la guerra grande (Guerra Gran en la historiografía catalana).
2. ¿Cuáles fueron las causas principales del inicio del conflicto en 1793?
El detonante para la entrada de España en la guerra de la convención en 1793 fue la radicalización de la Revolución Francesa tras la proclamación de la I República y la posterior ejecución en la guillotina del rey Luis XVI en enero de 1793. La ruptura de los Pactos de Familia de la Casa de Borbón llevó a la Convención jacobina a declarar formalmente la guerra a la Monarquía Hispánica de Carlos IV.
3. ¿Quién dirigió la ofensiva española en la conocida como Guerra del Rosellón?
En el frente oriental, en el marco de la guerra del rosellón, las tropas del ejército regular español estuvieron dirigidas por el experimentado general Antonio Ricardos. Bajo su mando, las fuerzas patriotas invadieron el suelo francés en la primavera de 1793 y lograron rotundas victorias tácticas en las batallas de Mas Deu y Truillas.
4. ¿Cómo se desarrollaron los combates durante la Guerra de la Convención en el País Vasco?
Al repasar los acontecimientos de la guerra de la convención en el país vasco, destaca la fulgurante invasión del ejército francés del general Moncey en el verano de 1794. Tras la capitulación de Hondarribia y San Sebastián, las fuerzas enemigas ocuparon Bilbao y Vitoria, provocando una severa crisis política tras los intentos de la Junta de Getaria de negociar un estatus foral independiente con la Convención.
5. ¿Qué relevancia tuvo la defensa fronteriza durante la Guerra de la Convención en Navarra?
El desarrollo de la guerra de la convención en navarra se caracterizó por una feroz resistencia en los valles pirenaicos. Las tropas del general Ventura Caro, auxiliadas por las compañías de voluntarios y migueletes navarros, defendieron los pasos del Baztán, Valcarlos y Château-Pignon, conteniendo el avance de las divisiones revolucionarias hacia la cuenca de Pamplona.
6. ¿Qué acuerdos se estipularon en la Paz de Basilea de 1795?
Firmada el 22 de julio de 1795, la Paz de Basilea supuso el fin de las hostilidades. Francia devolvió a España todos los territorios peninsulares ocupados en Cataluña, Navarra y las provincias vascas, mientras que la Monarquía Hispánica cedió a la I República Francesa su parte de la isla de Santo Domingo. Por este éxito diplomático, Manuel Godoy recibió el título de «Príncipe de la Paz».
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